El delirio (Delirium) (1393)

Puntos clave a continuación


¿Qué es el delirio?

Ocasionalmente los pacientes sufren un cambio temporal en el funcionamiento del cerebro, que puede cambiar la manera como piensan o actúan.  Esto se llama delirio y es común en los pacientes que están hospitalizados, inclusive en los bebés y niños.

¿Qué causa el delirio?

Algunas de las causas incluyen:
El motivo por el que están hospitalizados. Por ejemplo, una enfermedad o lesión. 
Infección.
Medicamentos, como aquellos que se usan para controlar el dolor.
Un cambio en su horario cotidiano y de sueño.
Cambios químicos en el cerebro.
Menos oxígeno hacia el cerebro.

¿Cuáles son los síntomas?

Confusión.
No saber en dónde están o quiénes son.
Hablar de manera confusa.
Estar muy enojado y no responder al consuelo habitual.
Dormir demasiado o muy poco.
Confundir los días con las noches.
Tener conductas o emociones que no son normales en su hijo.  Su hijo puede portarse mal, preocuparse mucho, no confiar o aislarse.
Ver o escuchar algo que no es real pero que se les parece muy real a ellos.
Movimientos inquietos o de sobresalto.  Pueden intentar quitarse las vías o sondas importantes.

¿Cómo se trata el delirio?

El equipo de su hijo lo vigilará de cerca. 
El equipo puede cambiar los medicamentos, ajustar los niveles de oxígeno o tratar infecciones. 
Los médicos de su hijo pueden sugerir que tome uno o más medicamentos para ayudar con los síntomas del delirio. 
La enfermera de su hijo ayudará hacer de la habitación un sitio tranquilo y asistirá a su hijo para que siga una buena rutina del sueño.  Esto lo ayudará con el delirio. 
El delirio generalmente mejora cuando se identifican y tratan las causas. 

Consejos para ayudar a mantener seguro a su hijo:

Permanezca tranquilo y bríndele serenidad cuando esté a su lado.
Recuérdele delicadamente en dónde se encuentra.  
Bríndele artículos conocidos, por ejemplo su cobija o peluche preferido o póngale música tranquilizante.
Distraiga a su hijo con pensamientos, imágenes o actividades más positivas.
Asegúrese de que se ponga los lentes o aparatos auditivos si los usa.
Ayúdele a seguir su rutina habitual del sueño. 
Encienda las luces durante el día y apáguelas en la noche. 
Anime a su hijo pequeño o bebé a que duerma las siestas de manera habitual.
Evite discutir con un niño confundido. 
Ayude a mantener seguro a su hijo si se porta mal o se enoja mucho.
Cuídese usted para que pueda apoyar a su hijo.
 

ALERTA

Llame al médico de su hijo o a su enfermera si observa algún síntoma o si tiene cualesquier preguntas o inquietudes.